21 de enero de 2008

En paz con BAs



He extraído lo mejor de la Florida argentina y de este jardín que puede proporcionar el ensueño del que uno sea capaz. He vuelto a tomar el tren a Capital esta vez para despedirme de la ciudad. He paseado por San Telmo y en Plaza Dorrego he observado bailar a las parejas por última vez. He compartido la noche con la marginalidad de la sociedad, con un místico charlatán y rápsoda guaraní, con unos brasileros que venden artesanía en la superficie de un negocio de narcotráfico, de cuya red de distribución internacional incluso me ofrecen formar parte, sólo como supervisor. Por supuesto, no acepto la oferta, pero disfruto comprobando lo fácil que es dar un golpe de timón radical a tu vida.

En cuestiones de amor, últimamente siempre consuelo a los amigos solteros sugiriéndoles que disfruten plenamente de la libertad que sólo proporcionan esos momentos de la vida en los que se puede luchar por las metas personales sin preocuparse por nadie más que uno mismo. Y aunque las cuestiones del corazón exigen su tiempo, lo cierto es estoy lo suficientemente en paz para verme desde fuera y estar convencido de qué es lo que más me conviene para aconsejarme como amigo.

Ayer, mientras volvía a casa en un taxi de madrugada, Buenos Aires sufrió un corte total de luz, el mundo se apagó por un momento. No sé qué simbolismo aplicarle, pero sin duda lo tiene.

Marcho al océano.

19 de enero de 2008

FIN


En una película esta podría ser la última imagen. Comienzan los créditos, la cámara se aleja y desenfoca, y la mayoría del público queda satisfecho con un happy ending. A mí, sin embargo, siempre me han parecido más realistas los finales abiertos, esos en los que sólo puedes hacer hipótesis sobre el futuro incierto de los protagonistas. Y es que en la vida el fin no se ajusta a las expectativas, las esperanzas o las ilusiones y siempre llega por sorpresa. Las cosas casi nunca son como uno espera. Y los sueños y los cuentos de hadas, como todo, también tienen su fin.

Será de nuevo por culpa que asumo los acontecimientos como resultado de un mal karma, aunque también los aprovecho como nueva lección de vida que pone rúbrica y añade sentido a este viaje. Ciertamente se ha cerrado un ciclo. Por fin comprendo exactamente, esta vez desde el otro lado del cañón, lo que se siente cuando una bala perdida mata al amor.

Creí que seguir adelante era sólo cuestión de voluntad. Y pese a todo, mientras el tiempo no se esfuerce en demostrar que me equivoco, me niego a dejar de creer en los mismos ideales. Los inicios y los finales son parte del mismo ciclo, de un conjunto infinito de ciclos donde la vida y la muerte son lo mismo. En el fondo nada se para, destruye o desaparece, sólo se transforma.

Todo lo aprendido en los últimos tiempos mantiene intacta su valía. Por una vez, no cambiaría nada. No fantaseo con haber transitado otros caminos. Con la misma firmeza y tristeza suscribo a la Piaf: Non, je ne regrette rien.

http://youtube.com/watch?v=d5MUs9l66oY

Y poder sentir eso, es un lujo. Valió la pena.

Es curioso, porque sentía que Argentina tenía parte en mi destino, pero nunca pensé que fuera así. Tampoco me llevo mal bagaje del Buenos Aires que siempre recordaré gris y quemado por el sol. Quizá no le he mostrado mi yo más alegre, pero sí el más feliz de ser quien es.

Así que ante el cambio de idea, cambio de planes. En un par de días pongo rumbo al océano de Uruguay. Una vez más sanaré mis heridas en el mar.

Adéu.

10 de enero de 2008

Esperando a un ángel



http://youtube.com/watch?v=7AyKE5OGW6k

"Waiting on an angel
One to carry me home
Hope you come to see me soon
Cause I don't want to go alone
I don't want to go alone"
(...)
And I'm waiting on an angel
And I know it won't be long
To find myself a resting place
In my angel's arms
In my angel's arms"

Desengañémonos, va a pasar un tiempo antes de volver a ilustraros sobre BAs, porque ahora cada hora cuenta y lo que menos me importa es lo ya vivido.

Todos mis deseos están puestos en el mañana. Y hablo concretamente de mañana por la noche, cuando por fin descubramos qué ocurre cuando estas miradas se reencuentren a la misma distancia que en las imágenes, sin tecnología de por medio, sentir la respiración del otro, verse reflejado en el brillo de sus ojos, a un suspiro de su boca... De momento es tan sólo un recuerdo, que no dejará de ocupar mi cabeza durante las próximas 22 horas.



Fins demà amor meu. T'espero, et desitjo, ta vull.

I per primera vegada en 3 mesos puc dir-te "fins ara" sabent que serà veritat. Ho faig amb unes imatges de "Una cara con ángel" i Sarah Vaughan cantant des del fons del meu cor. Bon viatge!

http://youtube.com/watch?v=EUdtG3Er_-s

"At last my love has come along
My lonely days are over
And life is like a song
At last the skies above are blue
And my heart was wrapped up in clover
The night I looked at you
I found a dream that I can speak to
A dream that I could call my own
I found a thrill to press my cheek to
A thrill that I have never known
You smiled, and then the spell was cast
And here we are in heaven
And you are mine at last"

8 de enero de 2008

A+BAs

Me encuentro en el limbo, entre la inopia, la asepsia y algo parecido a la felicidad. Sobran en una mano los días para que reaparezca mi Sol y de inicio una nueva etapa del viaje.... Y mientras espero en antagónico relax nervioso, disfruto el sol de todos, que acá calienta el jardín a 30 graditos y sofocante sensación de 40º (lo sé, no os lo podéis imaginar).



Así que aprovecho el lapso de tiempo entre dos mundos, porque clama al cielo que todavía no haya puesto al día sobre la tierra que hospitalariamente me acoge desde hace más de un mes. Buenos Aires, Baires, BAs, la capital “europea” de Sudamérica.



Aún sobrevolándola en avión, ante una espléndida visión del Gran Buenos Aires iluminado (lo más parecido a mi concepción de la Navidad que había visto a principios de diciembre y que aún vería en semanas), Esteban, compañero de asiento y amable caballero de Entreríos (al norte argentino) insiste en la visión apocalítica de criminalidad y picaresca que me vienen anunciando desde antes de mi partida. “En Capital no le des bola a nadie de la cashe. Si preguntás una dirección haselo sólo en los kioscos, que a esos los volvés a ver ashá”.



En todo caso, yo me hospedo al norte de Capital, en el tranquilo partido Vicente López, conectado por bondi (“bus” en lunfardo, la jerga patibularia con raíces italianas que trufa el habla argentina) y también por tren, como si me encontrara en cualquier localidad costera en el ámbito de Cercanías de Barcelona, pero con un servicio que, pese a las miserias sufridas, sí funciona a este lado del globo. Y sigue la tónica: “no es que la situación sea violenta, pero jamás perdás de vista la cartera”. Por lo visto las horas punta en bondi y subte son sinónimo de carteristas. Por supuesto el subte es el metro. La verdad es que sus traducciones del inglés suelen tener más lógica que las nuestras. ¡Me han demostrado que Die Hard podía decirse en español! Aunque Duro de matar carezca de la lírica de Jungla de cristal.

Así que al día siguiente salgo a descubrir Baires acojonado, dejo la bolsa, la cámara y el dinero de plástico en casa y desconfío de todos. Como si no hubiera transitado calles peores en Perú, Costa Rica, Estados Unidos o, por supuesto, Barcelona.



Parto de la estación de tren de Retiro, con su férrea estructura que en días sucesivos me resultará cada vez más familiar y tanto me recuerda a la Estació de França, y recorro el centro por la avenida peatonal y comercial de La Florida. Esta vez tengo las Ramblas en mente y, ahora que ya decidí mi vuelta para el primero de febrero, me percato de lo sintómatico de pensar en mi ciudad en aquel momento.

Me desvío para llegar a la plaza de Mayo. Y no, entre celebraciones navideñas aún no acudí a conocer a las famosas Madres de los desaparecidos en la dictadura, pero me consta que aquí siguen protestando, cada jueves puntualmente. Desde hace 30 años.



En el país del asado, la digestión del pasado quizá marca una de las grandes diferencias con España. Aunque también queda mucho monstruo sin castigo (y no cuento a los nazis que al fin de la IIa GM corrieron a esconderse en Argentina, paradójicamente, la misma tierra en la que tantos judíos llegaron huyendo de ellos), pero tras el regimen de los aviones de la muerte acá no hubo “punto final”, acá puede discutirse de los crímenes del pasado, acá da la sensación de que la democracia está para agitarla. Aunque esté tan podrida como en todas partes y la economía camine sobre un alambre bajo el que no hay red. Cuando menos, no sólo partidos de izquierdas descalificados por pseudoexcomunistas demandan saber donde están los cuerpos de sus muertos. Como en un país que yo me sé.



Pensando en la sacrosanta política, bordeo la Casa Rosada, donde acaba de instalarse la "pingüina con cara de lagarta" (solo me hago eco de voces populares, no conozco suficiente a la Kirchner ni a su marido el de los safaris bolivianos), de donde recientemente corrieron a cacerolazos a De la Rúa, el Presidente que se comió el Corralito (en el fondo producto de fuerzas más arcanas que comentaré en breve). Allí donde mucho antes los mitificados Perón exhortaran a las masas. Justo desde el mismo balcón en el que cantó Madonna para el musical Evita, un rodaje facilitado en el palacio de gobierno a instancias del Innombrable... Y es curioso, pero hasta el momento he conocido a un sólo argentino que se considere de izquierdas y se digne a mencionar el nombre del expresidente con rubia accesorio, pobladas patillas, moreno gaucho en la piel y sonrisa enquistada de spot de clínica estética. Es más, dudo que la mayoría de libertarios se atrevieran a decir frente a un espejo y con la sóla luz de una vela las palabras (María no leas esto): “¡MENEM MENEM, Carlos Saul MENEM!”. Ya lo decían los Stones en Sympathy for the Devil”: “Please to meet you, hope you’ll guess my name. What is puzzling you is the nature of my game”.

Rolling Stones - Sympathy For The Devil


Hablando de rock, ese el ritmo que realmente transita las venas de esta ciudad, en “canchas”, clubes, bares, restaurantes o alegalmente al aire libre (y los vecinos duermen aún mejor que en NY oiga). Con sus bandas tributo, sus salas donde tocar por horas y sus remeras negras con el nombre del grupo (“camisetas” son acá las de manga larga). Así que a escuchar un poco de historia argentina:

Patricio Rey y los Redonditos de Ricota - Vencedores vencidos
http://youtube.com/watch?v=oZTg661nwxM

Y más de la banda del Indio Solari, iconos en estas tierras:

Los Redondos - Juguetes Perdidos
http://youtube.com/watch?v=_aZOdnEIq4o

Los Redondos - La pequeña novia del carioca
http://youtube.com/watch?v=6_4HcrN60cM&feature=related

Por la avenida Rosales llegó frente a la sala de conciertos (“live at”) Luna Park, cruzo las vías hasta Puerto Madero, exclusivo muelle deportivo cuyo mayor valor ético son los hermosos diques de ladrillo rojizo, razón por la que no hay foto (no me he molestado en volver con la cámara). Una vez fueron pasto de los olores de rudos marinos y sus mercaderías cargadas por el oceánico Río de la Plata. Hoy huele a restaurantes y centros comerciales. Paseo por el parque de la Costanera, la última franja de tierra hasta llegar a Uruguay (que se sabe pero no adivina al otro lado del agitado río).



Y por ahí me llego hasta San Telmo, el famoso hogar de las milongas de tango, y donde me cuentan que Ford Coppola tiene su oficina (aquella de la que robaron su último guión, entre otros objetos de valor). Encuentro el barrio desangelado. Casi todo está cerrado porque las familias comen hoy reunidas para adornar el árbol de Navidad, como Mazinger XIII y Yanquilandia mandan, por que resulta ser 8 de diciembre, Día de la Vírgen (para no eclesiáticos como yo mismo, se celebra el aniversario de su Inmaculada Concepción, Concha para los amigos, bueno no, bueno también). En la avenida Belgrano presencio el robo de un célular con huida en moto. Cuando la chica se lo menciona a un policía una esquina más arriba, éste tampoco parece animarla con una denuncia que probablemente ella tampoco pensaba presentar. La chica vuelve resignadamente a casa con su (pretendidamente) despreocupada ropa de apagado colorido y su blanca palidez, que la identifican como argentina (cada país tiene su patrón estético cuando uno se fija).



Atravieso el barrio de Montserrat (se supone que alberga una copia de La Moreneta, aunque la mayoría de ancestros españoles de los bonarenses fueran navegantes cantábricos como los de Asturias) y regreso a la estación tomando el subte. Y digo tomando, que no “cogiendo” porque llevo tantos días evitando el equívoco sexual con el significado local del palabro que ahora hasta me sorprende en boca de mi padre! Jeje. Claro que “tomar” es aquí también “beber”, pero un vaso se “agarra”. Nunca llueve a gusto de todos.



Será por eso que hablo tan raro, mezclando todo lo que oigo... Causar confusión, sembrar el caos y el terror de una sola raza humana, los multiculti! Y sin embargo cuanto más globish soy, més català em sento.

Ché, mañana más. Chau!

5 de enero de 2008

Carta als Reis

Estimats Reis Mags de l’Orient,



Preneu la música d'altres reis com a senyal de bona voluntat:

Kings of Convenience - Cayman Islands
http://youtube.com/watch?v=yCgRk2HDyW8

"If only they could see, if only they had been here
they would understand, how someone could have chosen
to go the length I've gone, to spend just one day riding
holding on to you, I never thought it would be this clear"

Fa molt anys que algú em va fer saber que no èreu més que un mite. Llavors vaig començar a gaudir del plaer maliciós de regirar la casa fins descobrir els regals abans de data, amagar les emprentes furtives i fingir sorpresa en el moment final de rebre’ls.

Coneixement, curiositat irrefrenable, afany de rebelia, conviure amb el secret, i mirar de contentar als altres en allò que penso s’espera de mi. Tot sense perdre el sentit de meravella, de fantasia dins la realitat. Si busco les implicacions psicologiques d’aquesta anècdota, gairebé hi veig reflexada la meva vida.

Però enguany no ha estat pas com els altres. No és que pugui dir que he estat una persona millor, potser he fet més mal i tot, però per un cop no només he fet propòsit de canvi, si no que l’he dut a terme. I la màgia ha tingut molt a veure. Sobretot l’assumpció d’un realisme màgic més madur (per mi existeix quelcom semblant), que m’ha descobert la manera de tenir els peus a terra sense deixar de tenir el cap als núvols, que és on pertanyen els meus pensaments.

Penso que he trobat la manera de no deslligar-me d’aquest món fantàstic que forma part del meu ésser (i tant de patiment ha generat en confrontar-lo estúpidament amb la meva realitat), fent-lo veritable partícep del meu dia a dia. Deixar de malbaratar forces imaginant alternatives ilusòries i fer dels somnis el motor d’una vida més intensa.

I aquesta és la proposta en ferm, on ho aposto tot. Jo faig honor a la meva paraula (“practice what you preach”) i a canvi permeteu que torni a creure que podeu concedir allò que us demani aquest cop:

Vull viure en pau i amb amor. Vull viure amb objectius, fites que poden variar al llarg dels anys, però que sempre han de ser presents per no deixar-me perdre en el dubte improductiu i paralitzant. Vull descobrir cada dia la passió a casa, que mai abandoni els meus ulls ni les meves accions. Vull ser comprès i recolzat encara que no sempre pugui ser entès. Vull ser mimat. Vull ser estimulat a canviar quan en comptes de calor i felicitat produeixi fredor i desesperança. Vull experimentar emocions que em facin sentir quant val la pena cada minut viscut. Vull estar satisfet amb el que faig i soc.

Preneu-vos el temps que creieu necessari, el que vull ho penso seguir desitjant la resta de la meva vida i per fi crec entendre l’energia i el cor que calen per fer corpòrea la màgia.

Que tingueu un bon viatge (i compreu molt a la tenda dels meus pares jejeje)

P.D.: Vosaltres sabeu perquè aquest any us escric en català! ;-)

31 de diciembre de 2007

Egotrip de alfa a omega



A veces todo cambia para seguir igual. Y todavía ignoro cuán profundo me habrá marcado el remolino de cambios que ha supuesto este año. Pero es innegable que sin ser distinto, tampoco soy ya el mismo. Han sido doces meses agitados e inesperados, aunque la repentina necesidad de cambio no fuera al fin y al cabo tan sorprendente. Por edad, por biografía, por lo que en el fondo siempre ha indicado el inestable juego de deseos e ilusiones que conforma mi particular visión de la vida.



He mostrado muchas caras distintas, lo mejor y lo peor de la amalgama de sueños y contradicciones con las que duermo y despierto cada mañana. He dejado todo atrás y he tomado decisiones decisiones decisiones. Me lancé a la aventura y permití que mi corazón fuera la guía. Y 2007 acaba con aroma a final de etapa.



Aún me resta un mes de viaje, pero el que inicié en New York finaliza estos días en Buenos Aires, capitales distantes del mismo continente explorado, alfa y omega, principio y fin.



Ciudades que he vivido teñidas de melancolía, con días de calor y días de frío. Instantes de éxtasis y dolor, de soledad y revelaciones. Padaleando la borrachera de estar vivo, sumando amistades que se antojan lejanas pero intensas. NY y BAs, escenarios para elecciones vitales, anti-depresivo ideal cuando se sienten con pasión y seguridad inusitadas.



En el camino surgieron escalas, que tan sólo se adivinaban como sugerente parada y fonda en el mapa. Pero Costa Rica y Perú me aportarían experiencia de vida en estado puro, menores comodidades y mayores recompensas, recuerdos que alimentan el fuego de lo vivido como algo único e irrepetible.



Una ráfaga de caras, lugares y emociones que me colman de amor por lo que me rodea.



La sensación que todo viajero sabe genera conocer países alejados de las costumbres de nuestra era, palpar e interactuar con un estado distinto de nuestra propia sociedad, observando las distintas capas del paso del tiempo, el pasado de tu propia tierra y el futuro de la que pisas como en un envolvente diorama viviente.



No olvido San Francisco, otra escala técnica que me permitía conocer más al “amigo americano” y se acabo colando entre mis rincones favoritos del mundo. Además de avivar el interés por México y otros espacios de Centroamérica. Una curiosidad por lo desconocido a la que nunca podré poner fin. Pero que abarca muchas otras cuestiones más allá del viaje físico y por eso este viaje acaba aquí.



Se acerca el momento de seguir caminando sin moverme del sitio, más concentrado en dónde piso y lo que hago. De una u otra forma, los nuevos lugares, culturas y experiencias no dejarán de surgir en el camino. Ahora debo mantener viva la llama en esta carrera cuya meta es un fin abrupto para el que debemos estar preparados cada día. Desnudándonos paulatinamente de los filtros que separan lo que somos de lo que sentimos. El mismo y diferente.



Feliz año nuevo. Os quiero.

29 de diciembre de 2007

Con sabor a Lima

Dos setmanes per Xè!!! Y no es broma ni inocentada, aunque a nosotros nos parezca mentira que tan lejos pueda estar por fin tan cerca. Fins aviat dolça.



Y cierro el flashback peruano con la visita a Lima, la capital por la que tan poco interés tenia. No me la habían pintado muy apetecible pero tenía allí una larga escala que aprovechar antes de volar hacia Buenos Aires.

A la salida del aeropuerto una manifestación contra el “peaje ilegal” corta la autopista. El peaje es sólo una de la larga serie de privatizaciones recientes ocurridas en Peru, ha caido en manos argentinas y ha cuadriplicado su precio en cuestión de pocos meses. Las concentraciones por diversas quejas contra el Gobierno colapsan a menudo la ciudad y, tras numerosas protestas contra el peaje en cuestión, el Congreso ha anulado su pago, aunque sigue cobrándose.



El taxista, que me tima en la tarifa tanto como consigue negociar conmigo, me advierte sobre los peligros de la ciudad, incluyendo ladronas que esconden anéstesico en la bebida o en sus propios cuellos ofreciéndolos al incauto que pretenden desplumar. También sugiere confinarme al barrio turístico-comercial de Miraflores, incluyendo el más reciente “orgullo” de Lima: un centro comercial en el acantilado que sirve de antesala a la playa. Insisto en ir al barrio bohemio de Barranco, recomendado por la pareja galego-asturiana de Aguas Calientes.



Allí desciendo, junto al Puente de los Suspiros, donde se reúnen los enamorados incluso a esa temprana hora de la mañana. Desayuno en uno de los bares ubicados en el barranco que da nombre al barrio, una rambla al mar entre apartamentos, antiguas casas señoriales, y una antigua ermita la mitad de la cuál se encuentra en proceso de descomposición con el techo habitado por los pájaros que sobrevuelan el aire como si fueran negros buitres.



Muy cerca, en la entrada al viejo funicular ya en desuso descubro una exposición conmemorativa de la revista satírica “Monos y monadas”. Se trata de un precursor de “El Jueves”, fundado ya en 1905 y que sufrió sanciones, censuras, requisas y clausuras durante su dilatada historia sin dejar por ello de parodiar a la cupula política, militar o religiosa, tratando desde los conflictos territoriales con Chile hasta los tiempos del expresidente Fujimori y el terrorismo de Sendero Luminoso.



Callejeo entre las antiguas casonas que un día ocupara la aristocracia peruana y que hoy se desmenuzan descascarilladas, aunque en la zona no falta algún apartamento de lujo y germinan galerías de arte y tiendas de muebles de diseño.



Un barrio bañado por el fresco aroma del mar y las flores con numerosos detalles que lo certifican como territorio de artistas y amantes de la cultura. Aunque sea bajo un manto de gris decadencia, que dudo tenga relación con el día nuboso.









Entro a comer en Rafo, un precioso restaurante, en cuya caótica decoración caben antiguedades, fotos familiares del propietario e imágenes de los Beatles o Marilyn Monroe. Degusto un bistec soberbio con plátano frito y otras lindezas, junto a una bebida típica de frambuesa. Me queda poco tiempo en Lima así que decido pedir consejo en cocina sobre si definitivamente obviar Miraflores y dirigirme tan sólo al centro histórico colonial. Me sugieren la mejor ruta, pero tras vaciar dos botellas de pisco, compartir historias y muchas risas con los tres individuos de la foto, se me hace tarde y debo salir sin demora hacia el aeropuerto.



Tras realizar el check-in, oigo que urgen mi presencia por megafonía, me apresuro a pagar las tasas de salida (concepto que ya he aprendido desde que salí de Costa Rica) pero no me llegan los soles, así que busco a la carrera un cajero donde sacar dólares. Cumplo el trámite y tras pasar “los rayos x”, a un miembro de seguridad se le ocurre que siendo el que más prisa lleva debo pasar un control extra del que no saca más en claro que mi amonestación por cumplir con su trabajo tan inoportunamente. Corro a la puerta de mi vuelo y todo ha sido falsa alarma. Debía haber otro Carlos Vela en el aeropuerto, qué sugerente. Mientras espero el vuelo que me trae a Argentina, pienso que no puedo decir que haya conocido la ciudad visitando un sólo barrio. Sin embargo, siento que en unas horas he aprendido mucho más sobre el país que abandono.